Nuestros olivares
Un lugar único para el olivo
Clima, suelo y paisaje de la Ribera del Jabalón: el origen que da carácter a nuestro Aceite de Oliva Virgen Extra.
El pago
El aceite no empieza en la almazara. Empieza en el lugar.
Nuestros olivares crecen en pequeñas parcelas junto a la Ribera del Jabalón, en Valdepeñas. Las elegimos una a una, con paciencia, buscando lo que ninguna técnica puede fabricar: una tierra y un clima capaces de dar aceitunas con personalidad.
Luz, tierra y contraste climático. Tres rasgos de La Mancha que aquí se dan la mano y que explican por qué nuestros Picual, Cornicabra y Arbequina saben como saben.
Un lugar único
Tres razones que explican nuestro olivar
Clima, suelo y ribera. Tres condiciones que no se pueden copiar ni trasladar.
01
Clima
Inviernos fríos, veranos secos y mucha luz. Un clima exigente que obliga al olivo a dar lo mejor de sí.
02
Suelo
Tierra rojiza, caliza y pedregosa. Suelos sobrios que contienen el vigor del árbol y concentran el fruto.
03
Ribera del Jabalón
La cercanía del río suaviza el entorno y da identidad a un paisaje de olivar con carácter propio.
El clima
El contraste climático de La Mancha
Valdepeñas tiene un clima mediterráneo continental: inviernos fríos, veranos calurosos y secos, pocas lluvias y un cielo despejado la mayor parte del año. La diferencia de temperatura entre el día y la noche es muy marcada, sobre todo en las semanas previas a la recolección.
Ese contraste hace que la aceituna madure despacio y conserve aromas y polifenoles. El ambiente seco, además, mantiene el olivar sano de forma natural y nos permite llevar a la almazara un fruto limpio y en su punto.
- Inviernos fríos · veranos secos y calurosos
- Gran amplitud térmica entre el día y la noche
- Más de 2.500 horas de sol al año
El suelo
Tierra roja, caliza y piedra
Los suelos de la Ribera del Jabalón son los propios de este rincón de La Mancha: calizos y arcillosos, de tono rojizo, pedregosos y pobres en materia orgánica. Tierras sobrias, que drenan bien y guardan en profundidad la humedad que el olivo necesita para pasar el verano.
En un suelo así el árbol no se desborda: crece con equilibrio, produce menos y concentra más. De ahí salen aceites con intensidad, estructura y un perfil reconocible en cada variedad.
- Suelos calizos y arcillosos de tono rojizo
- Poca materia orgánica: menos vigor, más concentración
- Buen drenaje y reserva de humedad en profundidad
El resultado
Tres variedades, un mismo origen
Picual, Cornicabra y Arbequina comparten tierra y clima, pero cada una los interpreta a su manera: intensidad y carácter, equilibrio y persistencia, suavidad y elegancia. Atendemos el estado del fruto y las necesidades de cada variedad para recoger en el momento adecuado.
Producción limitada, origen claro y un paisaje que se reconoce en cada botella.
Pagos de Aherca
Ven a conocer el olivar de cerca.
Visitas a la finca y catas guiadas con vistas a los olivos, en la Ribera del Jabalón.