Nuestros olivares

Un lugar único para el olivo

Clima, suelo y paisaje de la Ribera del Jabalón: el origen que da carácter a nuestro Aceite de Oliva Virgen Extra.
El pago

El aceite no empieza en la almazara. Empieza en el lugar.

Nuestros olivares crecen en pequeñas parcelas junto a la Ribera del Jabalón, en Valdepeñas. Las elegimos una a una, con paciencia, buscando lo que ninguna técnica puede fabricar: una tierra y un clima capaces de dar aceitunas con personalidad.
Luz, tierra y contraste climático. Tres rasgos de La Mancha que aquí se dan la mano y que explican por qué nuestros Picual, Cornicabra y Arbequina saben como saben.
Un lugar único

Tres razones que explican nuestro olivar

Clima, suelo y ribera. Tres condiciones que no se pueden copiar ni trasladar.
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Clima

Inviernos fríos, veranos secos y mucha luz. Un clima exigente que obliga al olivo a dar lo mejor de sí.
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Suelo

Tierra rojiza, caliza y pedregosa. Suelos sobrios que contienen el vigor del árbol y concentran el fruto.
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Ribera del Jabalón

La cercanía del río suaviza el entorno y da identidad a un paisaje de olivar con carácter propio.
El clima

El contraste climático de La Mancha

Valdepeñas tiene un clima mediterráneo continental: inviernos fríos, veranos calurosos y secos, pocas lluvias y un cielo despejado la mayor parte del año. La diferencia de temperatura entre el día y la noche es muy marcada, sobre todo en las semanas previas a la recolección.
Ese contraste hace que la aceituna madure despacio y conserve aromas y polifenoles. El ambiente seco, además, mantiene el olivar sano de forma natural y nos permite llevar a la almazara un fruto limpio y en su punto.
El suelo

Tierra roja, caliza y piedra

Los suelos de la Ribera del Jabalón son los propios de este rincón de La Mancha: calizos y arcillosos, de tono rojizo, pedregosos y pobres en materia orgánica. Tierras sobrias, que drenan bien y guardan en profundidad la humedad que el olivo necesita para pasar el verano.
En un suelo así el árbol no se desborda: crece con equilibrio, produce menos y concentra más. De ahí salen aceites con intensidad, estructura y un perfil reconocible en cada variedad.
El resultado

Tres variedades, un mismo origen

Picual, Cornicabra y Arbequina comparten tierra y clima, pero cada una los interpreta a su manera: intensidad y carácter, equilibrio y persistencia, suavidad y elegancia. Atendemos el estado del fruto y las necesidades de cada variedad para recoger en el momento adecuado.
Producción limitada, origen claro y un paisaje que se reconoce en cada botella.
Pagos de Aherca

Ven a conocer el olivar de cerca.

Visitas a la finca y catas guiadas con vistas a los olivos, en la Ribera del Jabalón.
Contacto
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